Historia del Oro

El oro se ha empleado desde la antigüedad como símbolo de poder, éxito, realeza… Es puro, valioso, resistente, inmortal. Su eterna seducción ha fascinado a todas las culturas que han poblado la Tierra.

Utilizado como adorno, complemento, ungüento, elixir, perfume y alimento, sus propiedades lo convierten en un verdadero tesoro.Es el metal más dúctil y maleable que existe. Es poco reactivo y no le afectan ni el agua, ni el calor, ni el aire ni la mayoría de los disolventes conocidos.

Su extraordinaria resistencia a la oxidación y a la corrosión le ha valido el calificativo de «metal noble», que comparte con la plata, el cobre y el mercurio, entre otros. Es por eso, que las culturas siempre han codiciado el oro por su brillo, por su valor, por su pureza, así como por su simbolismo en la alimentación.

Extraído de las profundidades de la tierra, este metal precioso absorbe la energía y la vitalidad solar. La singular relación del oro con el organismo humano era ya conocida en el antiguo Egipto y en India, cuyos habitantes añadían sales de este metal a sus platos, por considerar que comer oro les proporcionaría suerte, y les haría sentirse mejor.

Los chinos, por su parte, consideraban el oro, como una medicina que podía conferir larga vida o incluso la inmortalidad a cualquiera que lo consumiera.El oro fue uno de los primeros metales en ser descubiertos. El hombre lo ha usado para joyería y fabricar monedas desde hace miles de años.

En la actualidad la minería del oro es una industria de gran importancia en muchos países del mundo. No se sabe con exactitud cuando se empezó a utilizar el oro por primera vez, pero se sabe por estudios arqueológicos que ya sobre el año 4000 a.C. se hacían adornos de oro, al encontrar restos en enterramientos en la costa del mar Negro.

A lo largo de la historia podemos ver que la búsqueda de oro ha motivado grandes exploraciones y conquistas de grandes territorios e incluso la formación de nuevos países. Desde las grandes expediciones de griegos y romanos pasando por los conquistadores españoles en busca del «dorado» a las colonizaciones de California, Australia, Alaska, Canadá y Sudáfrica, todas fueron motivadas en gran medida por la búsqueda de este escaso y preciado metal.

También es conocida la importancia que siempre se ha dado a este metal en antiguas civilizaciones como la egipcia, india o china con la fabricación de ídolos, urnas, altares, máscaras de fúnebres, sarcófagos y armas ornamentales.